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Columnas de Opinión

El distrito especial de Santiago de Cali: comienza el cambio.

Julio de 2019.

La ley 1933 de 2018 definió a Cali como Distrito Especial Deportivo, Cultural, Turístico, Empresarial y de Servicios. El beneficio principal de convertir al municipio en distrito consiste en repensar la estructura funcional de la entidad de acuerdo con las necesidades de su territorio: desconcentrar y descentralizar sus tareas a lo largo y ancho de su jurisdicción con el fin de impulsar el desarrollo integral. Es un reacomodo de la administración pública para asegurar mayor presencia de los órganos de gobierno, aumentar la calidad del servicio a la ciudadanía y ampliar la participación ciudadana y su capacidad de control de la gestión pública.

Según la ley 1617, que regula la organización y el esquema administrativo y fiscal de los distritos en Colombia con excepción de Bogotá, es necesario distribuir la administración pública de la ciudad en todo su territorio. Para el caso de Cali, se propone un modelo que integra las 22 comunas y los 15 corregimientos de hoy con sus 85 veredas en 6 localidades [1] y se establecen funciones para cada una de las localidades. Algunas responsabilidades de esas nuevas unidades de gobierno serán asumidas y ejercidas con autonomía política y presupuestal (descentralización) y otras tareas que hoy están en manos de la administración central en el CAM serán transferidas a las localidades bajo un esquema de desconcentración de los 9 departamentos administrativos, 15 secretarías y sus 14 entidades adscritas y vinculadas.

Se destacan varios impactos positivos que se esperan con convertir a Cali en distrito especial. El más importante: con la integración de las localidades, se logra que el gobierno esté más cerca del lugar donde acontecen los problemas. Se acorta la distancia entre identificar un lío y producir la solución. El acceso a la información oportuna es determinante para que un gobierno sea ágil. Con las localidades, la Alcaldía de Santiago de Cali gana en términos de datos oportunos para decidir a tiempo. Adicionalmente, un buen diseño distrital permite un balance entre la mirada integral de la Ciudad y la atención diferenciada de necesidades locales. En consecuencia, el Alcalde Distrital y sus secretarías se dedicarían de manera exclusiva a asuntos estratégicos de Cali, al mismo tiempo que las localidades se concentrarían en los aspectos operativos y en resolver los temas cotidianos de la ciudadanía. Además, el equipo de trabajo de la Alcaldía podrá distribuirse de manera táctica en todo el territorio caleño, lo que descongestionará el Centro Administrativo Municipal (CAM) y facilitará la visibilidad y claridad de las responsabilidades de quienes laboran para la Alcaldía. En últimas, todo lo anterior significa que la estructura distrital incrementará la capacidad de respuesta del gobierno de la ciudad.

Pero la distritalización también trae consigo algunos riesgos. Y estos desafíos deben tenerse en cuenta para diseñar la estrategia de transformación de la Alcaldía. En todos los casos, cualquier experiencia de cambio organizacional toman tiempo porque la capacidad institucional de nuevas unidades de gobierno y la adaptación de la vieja estructura exigen etapas de maduración. Y a ello se suma que nace un nuevo nivel jerárquico, las alcaldías locales. Es decir, otros actores entran en escena también toman decisiones, lo que exige mayor coordinación y articulación entre todas las instancias de la administración pública. Un descuido en el conjunto de métodos e instrumentos que orientan la inversión pública puede fragmentar la eficiencia del Distrito Especial. De igual manera, con la entrada en operación de las localidades, se enciende la alerta de la posibilidad de aumentar gastos permanentes como el de crear nuevos empleos al servicio de las Alcaldías Locales sin que se produzcan movimientos de planta de personal y de contratistas en el nivel central (hoy CAM).

Por lo anterior, se debe sintonizar y actualizar la normativa y las herramientas de gestión de personal, recursos financieros, infraestructura, entre otros, así como las instancias de participación local con el fin de concebir un diseño distrital que reduzca la dispersión en la asignación de recursos y crear las condiciones propicias que potencien el desarrollo de Cali.

Por consiguiente, el compromiso del Gobierno Armitage es presentar una propuesta robusta al Concejo para proceder con 3 elementos decisivos: 1) la reorganización de administración en localidades; 2) el reparto de competencias entre el CAM, y 3; definir los pasos para la puesta en operación del distrito especial.

Los estudios de la Alcaldía, en conjunto con las Universidades ICESI y San Buenaventura concluyen que sólo tendría sentido una estructura distrital con un rango de entre 6 y 8 localidades. Un número menor, desbordaría la capacidad de gestión de las alcaldías locales porque aumentarían tanto el número de habitantes por localidad como la complejidad de sus problemas. Un número mayor a 8, impone presiones fiscales para la financiación del distrito y también pone en aprietos la capacidad de coordinación de toda la administración. No obstante, no basta con crear esas instancias. La Alcaldía, como se mencionó, formuló una propuesta de 6 localidades. Pero la distritalización es, ante todo, un cambio organizacional y ello implica ejecutar un proceso de desarrollo y fortalecimiento de capacidades de la Alcaldía de Santiago de Cali para producir más resultados al menor costo posible (eficacia y eficiencia). No será suficiente distribuir funciones entre el nivel central de la administración y las nuevas localidades. Si se quiere un distrito especial factible y que haga la diferencia, también se hace imperativo establecer un camino responsable, ordenado y sistemático de fortalecimiento institucional de mediano y largo plazo: un plan de transición.

El plan de transición es la herramienta para estructurar y lograr un cambio organizacional de gran envergadura como el de una distritalización. La transición permite dividir el gran cambio en áreas de menor magnitud con el fin de mejorar las condiciones para conducirlo.

El proyecto de acuerdo que se presentará en Julio de 2019 al Concejo, establecerá dos elementos centrales para convertir a Cal en Distrito Especial: el qué (número de localidades y sus tareas) y el cómo (pasos para hacer posible el cambio esperado: una serie de hitos claros y concretos que deben cumplirse desde la aprobación del proyecto para lograr la transformación de la administración pública. Si los pasos se dan, uno a uno, con rigor y responsabilidad, el Distrito Especial comenzará a funcionar a toda máquina el 1 de enero de 2028.

Es importante destacar la manera como ha llegado la Alcaldía de Cali al planteamiento de las 6 localidades junto con el plan de transición para materializarlas. Desde inicios de septiembre de 2018 hasta hoy, la estrategia de Cali-Distrito Especial trabajó en alianza con las Universidades ICESI y San Buenaventura y Propacífico para emprender un análisis territorial. Ese estudio de casi 9 meses intensos de trabajo permitió responder dos preguntas centrales para la reorganización político-administrativa de la administración de una Ciudad: ¿cómo son las dinámicas de Cali, su cultura, su historia, sus potenciales y sus necesidades? y ¿cómo se podría organizar mejor la administración para atender esas características?

Para responder ambas preguntas, no sólo fue suficiente explorar cantidades enormes de información disponible en cada organismo de la Alcaldía y establecer criterios técnicos para armonizarlo todo en algunas primeras propuestas concretas de mapas y modelos, que reconocieron experiencias y recomendaciones de otras ciudades, sino también fue crucial tener en cuenta la postura de la gente en comunas y corregimientos así como de actores protagónicos como expertos en distintas materias, gremios, empresarios, medios de comunicación, líderes de todas las orillas políticas, sociedad civil organizada, etc. Alrededor de 4 mil personas en más de 100 encuentros discutieron el alcance de la distritalización y formularon observaciones alrededor de los avances que iba adelantando la Alcaldía. La Universidad del Valle apoyó con la facilitación de 34 talleres en los que asistieron casi 850 personas de las 4 mil que se mencionan. En la mayoría de los casos de esta interacción, aparecieron consideraciones importantes para la integración de localidades. Muchas de ellas se incorporaron en el escenario definitivo de 6 localidades.

Y mientras se desplegaba todo el componente de discusión con actores externos, internamente se celebraba un diálogo significativo con cada una de las dependencias y organismos de la Alcaldía. A partir de un análisis interno sobre las fortalezas y desafíos de la estructura actual del municipio, el esquema distrital de la entidad se fue construyendo como oportunidad única para fortalecer las capacidades institucionales de toda la Alcaldía. De hecho, la lista de criterios técnicos que orientan la configuración de las localidades para distribuir de mejor manera la administración pública en el territorio, no son solo el resultado de las lecciones de otros distritos, sino también son el reflejo de la unión de todos los enfoques mediante los cuales las dependencias hacen intervención territorial. Varios talleres y numerosas rondas de mesas de trabajo con secretarías y departamentos administrativos produjeron una evaluación cualitativa importante, con la cual se definieron las bases para el marco normativo del funcionamiento del distrito especial.

Todo este trabajo interno y externo permitió que la Alcaldía haya formulado un plan sólido de distritalización. Un territorio tan extenso y diverso como el caleño requiere de tipos de gobierno distinto para un lado y otro de la ciudad. El plan hará que se logre esa acomodación institucional y se podrán reducir las brechas que distancian a Cali de ser una sociedad solidaria y de progreso. Así se disminuirá la fragmentación.

Alejandro Becker.

[1] Cada localidad tendrá un alcalde local (Art. 39, Ley 1617 de 2013) y una Junta Administradora Local (JAL) compuesta por entre 9 y 15 ediles (Art. 43, Ley 1617 de 2013).

Plan de desarrollo: antídoto contra la planeación y el desarrollo.

Ver en: https://drive.google.com/file/d/12JcyjgoUROuWdX0D7-rLwYYGSBLm08BA/view?usp=sharing

De: Viviana Barberena

¿Lectura bogotana del mundo de los abogados?

Ver en: https://www.ambitojuridico.com/noticias/columnista-online/educacion-y-cultura/lectura-bogotana-del-mundo-de-los-abogados

De Liliana Estupiñan 

Las limosnas regionales del centralismo

Región política y realidad territorial

Ver en: https://www.elespectador.com/opinion/region-politica-y-realidad-territorial-columna-859908?fbclid=IwAR3eMmb-SfCOWljfQjfsBup_N-fEN6TZryapnJeS8_x86V5IRaB-EdhWDjQ

De: Augusto Trujillo